Con un avance de más de 85%, el Puente Vehicular Nichupté, en Cancún, una nueva vía de conexión libre de cuota entre la zona urbana y la zona hotelera, se convertirá en el segundo puente sobre la laguna más largo de Latinoamérica con una longitud de 11.2 kilómetros.
El mega proyecto, con una inversión de más de 8 mil 600 millones de pesos y que estará concluido este diciembre, busca dar solución a la problemática del tráfico en la zona hotelera de este destino turístico del Caribe mexicano. Actualmente, esta área recibe aproximadamente 15,600 turistas al día, sin contar el turismo local.
El congestionamiento vehicular es uno de los principales problemas al que se enfrenta esta zona, ya que la única vía de acceso entre la zona urbana y la hotelera es el bulevar Kukulkán. Durante las horas pico, de 7 a 10 de la mañana y de 5 a 7 de la tarde, se puede registrar una carga vehicular de 52,978 automóviles.
Al reducir en 45 minutos los tiempos de traslado, el puente busca contribuir a una movilidad más eficiente y segura, particularmente en situaciones de contingencia ambiental, como huracanes o tormentas, características del Caribe mexicano.
Los cinco tramos
El puente cuenta con una longitud de 11.2 kilómetros en cinco tramos: la zona lagunar, 6.5 kilómetros; zona terrestre, 1.5 kilómetros; el manglar, 700 metros; dos entronques y un puente metálico. Tendrá 15 metros de viaducto con tres carriles -uno por sentido- y uno reversible al centro, además de una ciclovía.
Los trabajos de construcción del puente concluirán en diciembre de 2025.
Con el Puente Vehicular Nichupté, la SICT refrenda su compromiso con una infraestructura moderna, funcional y, sobre todo, respetuosa del entorno natural. Se trata de un proyecto que conecta no solo puntos geográficos, sino también principios de desarrollo sustentable con la realidad urbana y turística del Caribe mexicano.










