La UNESCO incorporó este miércoles a la cocina italiana en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
En su página oficial, el organismo explicó que esta tradición fue inscrita por el profundo papel social y cultural que desempeña, al ser una expresión colectiva que fortalece la identidad y la memoria compartida.
La decisión se tomó durante la vigésima reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, realizada en Nueva Delhi.
La candidatura italiana fue valorada como un “sistema unificador”, al subrayar la fusión cultural y social que se genera en torno a los hábitos alimentarios.
Este elemento está asociado al uso de materias primas tradicionales y técnicas artesanales de preparación. Se trata de una práctica comunitaria que destaca la relación íntima con la comida, el respeto por los ingredientes y los momentos compartidos alrededor de la mesa.
La cocina italiana se sustenta en recetas que combaten el desperdicio y en la transmisión de sabores, conocimientos y recuerdos de una generación a otra. Es una forma de fortalecer la vida familiar y comunitaria, ya sea en el hogar, en escuelas o durante festivales, ceremonias y reuniones sociales.
Personas de todas las edades participan en su preservación, compartiendo recetas, consejos e historias, siendo los abuelos quienes con frecuencia enseñan los platos tradicionales a sus nietos.
La noticia fue confirmada por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, mediante una declaración oficial en la que celebró el reconocimiento y su significado para el país.
“Quiero compartir una noticia que nos llena de orgullo. Hoy la UNESCO ha reconocido la cocina como Patrimonio de la Humanidad, somos los primeros en el mundo en obtener este reconocimiento, que honra lo que somos, que honra nuestra identidad. Porque para nosotros, los italianos, la cocina no es solo comida, no solo un conjunto de recetas, es mucho más, es cultura, tradición, trabajo, riqueza.
“Nuestra cocina nace de cadenas agrícolas que combinan calidad y sostenibilidad. Custodia un patrimonio milenario que se transmite de generación en generación”, dijo Giorgia.










