En menos de 15 años han entrado al mercado casi un millón de unidades de hospedaje a través de plataformas como Airbnb, que carecen de un marco regulatorio, lo que pone en riesgo a los turistas que se hospedan en ellas, revela el estudio “Rentas Vacacionales en México: Un Terreno Competitivo Disparejo”, elaborado por el Sustainable Tourism Advanced Research Center (STARC) de la Universidad Anáhuac Cancán.
Al presentar el estudio, Francisco Madrid, director del STARC, detalló que se tienen contabilizadas 927 mil 500 unidades registradas como propiedades de hospedaje temporal en el país, que equivalen al 43.5 por ciento de los cuartos de hotel formalmente registrados en el territorio nacional, acumulados en más de un siglo.
“El modelo no corresponde a la economía colaborativa que las plataformas promueven en su comunicación: el propietario promedio posee dos unidades y genera cerca de un millón de pesos anuales, pero un solo operador tiene 455 propiedades”, cuestionó Madrid
El estudio también reveló que en 2025 se vendieron más de 5 mil millones de dólares en alojamiento a través de estas plataformas en México, donde se contabilizaron 21 mil 25 propietarios que poseen dos o más unidades bajo esta modalidad.
El experto alertó que uno de los principales riesgos de estos alojamientos es que no existe certeza sobre el estado de las unidades ni de sus instalaciones, lo que puede poner en riesgo a quienes las eligen como forma de hospedaje.
Además, señaló que muchas de estas propiedades no registran formalmente a los huéspedes, lo que puede representar un riesgo tanto para los usuarios como para los vecinos.










