Las siete maravillas del mundo antiguo fueron un selecto grupo de obras arquitectónicas y escultóricas que cautivaron a las civilizaciones antiguas por su grandeza y significado cultural. Estas estructuras, construidas en distintos países y periodos históricos, han perdurado en la memoria colectiva de la humanidad, aunque solo una de ellas permanece en pie en la actualidad.
Turquía, cuna de civilizaciones, resguarda en su territorio dos de estas grandes joyas, de las cuales aún es posible apreciar algunos vestigios.
Templo de Artemisa – Éfeso
El Templo de Artemisa en Éfeso, también conocido como el Artemision, fue uno de los templos más grandes y grandiosos del mundo antiguo y estaba dedicado a Artemisa, la diosa griega de la caza, la fertilidad y la luna.
Ubicado en la antigua ciudad de Éfeso, fue diseñado por el arquitecto griego Quersifrón y construido alrededor del año 550 a.C. por Creso, el poderoso rey de Lidia. Rápidamente se convirtió en una atracción visitada por comerciantes, reyes y viajeros, quienes rendían tributo a Artemisa en forma de joyas y otros bienes. Su esplendor también impulsó el auge de su culto.
Hoy en día, sus ruinas se encuentran a menos de 65 km al sur de Izmir y muy cerca de uno de los puertos más importantes de Turquía, Kuşadası.

Mausoleo de Halicarnaso – Bodrum
El Mausoleo de Halicarnaso fue una tumba monumental construida en la antigua ciudad del mismo nombre. Se edificó entre los años 353 y 350 a.C. en honor a Mausolo, un gobernante local conocido como sátrapa del Imperio persa. La tumba fue diseñada por los arquitectos griegos Sátiro y Piteo, y su construcción fue supervisada por Artemisia II de Caria, hermana y esposa de Mausolo, quien gobernó tras su muerte.
El edificio destacó por su innovadora arquitectura y su impresionante tamaño. La estructura tenía forma rectangular, elevada sobre una base escalonada y coronada por una serie de columnas jónicas. En la parte superior se encontraba una cuadriga de bronce que representaba a Mausolo y Artemisia. En su interior albergaba la tumba del rey y su esposa, así como diversas salas y corredores que contenían tesoros y obras de arte.
Hoy en día, solo permanecen fragmentos de la estructura original. A pesar de ello, el Mausoleo de Halicarnaso es recordado como una obra maestra de la arquitectura y escultura griega, y sigue siendo un ejemplo destacado de la importancia de los mausoleos en la historia antigua y en la memoria de grandes líderes.
La ciudad de Bodrum, que alberga este tesoro, se ubica en el oeste de Turquía y, además de estas ruinas, cuenta con numerosos sitios históricos como el Castillo de Bodrum, Halicarnaso, el astillero otomano y el pueblo de Karakaya.
Cómo llegar a estos destinos
Turkish Airlines, la aerolínea bandera de Turquía, invita a los viajeros mexicanos a descubrir los tesoros de su país con vuelos diarios desde la Ciudad de México hacia Estambul. Desde ahí, es posible conectar fácilmente hacia Izmir y Bodrum con múltiples frecuencias diarias, lo que permite adaptar el itinerario a cualquier tipo de viaje y explorar estas maravillas del mundo antiguo con total comodidad.










