Lanzada oficialmente el 20 de abril, esta nueva herramienta permite a los pasajeros planificar y buscar vuelos mediante un lenguaje natural y conversacional, eliminando las búsquedas tediosas y la necesidad de comparar tarifas en múltiples pestañas.
El objetivo de la aerolínea es simplificar el proceso de planificación de viajes, ofreciendo una interfaz más intuitiva que imita la interacción con un agente de viajes humano, pero con la velocidad y el alcance del procesamiento de datos de la IA.
A través de esta integración, los usuarios pueden realizar solicitudes complejas como “vuelos al Caribe en febrero” o “muéstrame opciones en Premium para Los Ángeles el próximo mes”, recibiendo resúmenes inmediatos y fáciles de leer.
Juha Jaervinen, Director de Atención al Cliente de Virgin Atlantic, destacó que este avance es parte de la ambición de la empresa por encontrarse con los clientes en las plataformas que ya utilizan, facilitando una experiencia personalizada y fluida desde el primer momento de inspiración hasta la selección del trayecto.
Este movimiento sitúa a Virgin Atlantic a la vanguardia de una batalla tecnológica por capturar al viajero en la etapa inicial de su búsqueda, antes de que recurra a comparadores tradicionales como Expedia o Booking.
Expertos del sector señalan que las empresas que logran atraer al usuario en ese “momento de fantasía” previo a la compra obtienen una ventaja competitiva significativa.
No obstante, el gran desafío para la inteligencia artificial sigue siendo la gestión de crisis: cuando ocurren cancelaciones o interrupciones geopolíticas, el factor humano sigue siendo irreemplazable para ofrecer soluciones complejas y empatía a los pasajeros afectados.










