La hotelería mexicana enfrenta un nuevo reto silencioso: proteger los datos de millones de huéspedes en una industria cada vez más digitalizada.
Reservaciones, pagos, preferencias personales, programas de lealtad y hasta hábitos de consumo forman parte de la enorme cantidad de información que hoy administran los hoteles y que también se ha convertido en un objetivo para los ciberdelincuentes.
Especialistas advierten que el volumen de información sensible que manejan los hoteles los vuelve especialmente atractivos para fraudes, robo de identidad y extorsión digital.
Estrategias de protección
De acuerdo con Aleksander Ludynia, director de Seguridad de Shiji, el problema no solo radica en los ataques externos, sino en la complejidad tecnológica que aún existe dentro de muchos grupos hoteleros.
“El huésped comparte más información que nunca esperando una experiencia personalizada, pero también exige que esos datos estén protegidos y sean utilizados únicamente para los fines autorizados”, señala el especialista.
En ese contexto, los sistemas PMS —Property Management System— se han convertido en piezas críticas para la operación y seguridad de los hoteles.
Desde estas plataformas se administran reservaciones, check-in, perfiles de huéspedes, housekeeping, pagos y gran parte de la operación diaria.
El reto es que muchos hoteles todavía operan con sistemas heredados, difíciles de actualizar y vulnerables ante nuevas amenazas digitales.
Para Alejandra Pueblita, country manager de Shiji México, la conversación sobre ciberseguridad dejó de pertenecer únicamente a los departamentos de tecnología.
“La ciberseguridad en hotelería ya no es solo un tema técnico. Hoy impacta directamente la confianza del huésped, la reputación de la marca y la continuidad operativa de un hotel”, explica.
Riesgos son reales
Uno de los casos más conocidos fue el de Marriott-Starwood, donde autoridades estadounidenses señalaron afectaciones a más de 344 millones de clientes tras una filtración masiva de datos.
Otro caso reciente fue MGM Resorts, cuya operación hotelera y de casinos sufrió interrupciones por un ciberataque que generó pérdidas estimadas en alrededor de 100 millones de dólares.
Para Shiji, las amenazas evolucionan rápidamente y hoy incluyen ransomware, robo de credenciales, ataques a proveedores tecnológicos, vulnerabilidades en sistemas antiguos e incluso riesgos relacionados con inteligencia artificial y manejo masivo de datos.
Ludynia también advierte que uno de los puntos más vulnerables sigue siendo el factor humano. La falta de capacitación y protocolos claros puede convertir a cualquier colaborador en una puerta de entrada para los atacantes.
En México, donde la industria turística vive una etapa de fuerte crecimiento y modernización rumbo a eventos internacionales como el Mundial 2026, la seguridad digital comienza a posicionarse como una prioridad estratégica para hoteles y cadenas internacionales.
“El reto para la hotelería mexicana no es únicamente digitalizarse más rápido, sino hacerlo de manera más inteligente y segura. La tecnología debe ayudar a operar mejor, pero también a proteger la confianza del huésped”, concluye Alejandra Pueblita.










