A poco más de un mes del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, comienza el balance sobre uno de los principales retos que enfrentó México como país anfitrión: responder a una demanda extraordinaria de visitantes sin comprometer la capacidad de hospedaje de las ciudades sede.
En ese contexto, el Reporte sobre las Economías Regionales enero-marzo de 2026, publicado por el Banco de México, incorpora un análisis que aporta nuevos elementos a uno de los debates más recurrentes del sector turístico: cuál fue el papel que desempeñaron los hoteles y las plataformas digitales de alojamiento durante episodios de alta demanda.
El apartado “Choques de demanda y ajuste del mercado de hospedaje en destinos turísticos” analiza cómo reaccionan ambos modelos cuando aumenta de manera significativa la llegada de viajeros. Su principal hallazgo apunta a que hoteles y plataformas digitales no responden de la misma manera a estos escenarios, sino que operan de forma complementaria dentro del mercado de hospedaje.
Los datos analizados por el banco central muestran que los hoteles continúan concentrando la mayor parte de las reservaciones en el país. Durante 2024 y 2025 representaron 86.41% del mercado, mientras que las plataformas digitales concentraron el 13.59%. El crecimiento registrado por el alojamiento temporal en los últimos años no desplazó al hospedaje tradicional; más bien, ambos modelos parecen haber encontrado un equilibrio en el que atienden necesidades distintas de los viajeros.
El análisis también identifica que, ante incrementos en la llegada de pasajeros, la respuesta del sector hotelero continúa siendo mayor que la observada en las plataformas digitales en todos los tipos de destino analizados, ya sea en ciudades sede del Mundial, destinos de playa o ciudades con menor actividad turística. Esto confirma que la hotelería mantiene un papel predominante para absorber la mayor parte de la demanda.
Al mismo tiempo, los resultados sugieren que el alojamiento temporal desempeña una función distinta. Durante episodios de alta demanda, las plataformas digitales permiten incorporar capacidad adicional mediante viviendas o habitaciones ya existentes, ofreciendo alternativas que complementan la infraestructura tradicional cuando ésta enfrenta mayores niveles de ocupación.
El reporte también aborda otro aspecto relevante para el funcionamiento del mercado. De acuerdo con el análisis, aunque los incrementos extraordinarios en la demanda suelen venir acompañados de aumentos en las tarifas de hospedaje, una mayor disponibilidad de alojamiento a través de plataformas digitales podría contribuir a moderar parcialmente esas presiones, al ampliar temporalmente la oferta disponible para los viajeros.
Las conclusiones del Banco de México adquieren especial relevancia tras la celebración del Mundial, ya que el torneo puso a prueba la capacidad de alojamiento de las ciudades mexicanas. Más allá de la discusión sobre qué modelo concentra una mayor participación de mercado, el análisis sugiere que ambos cumplen funciones diferenciadas durante eventos internacionales de gran escala.
Para el sector turístico, estos hallazgos aportan elementos para una conversación más amplia sobre la planeación de futuros eventos internacionales. Mientras los hoteles continúan siendo el principal componente de la infraestructura de hospedaje, las plataformas digitales ofrecen un mecanismo flexible para responder a incrementos temporales en la demanda sin requerir nuevas inversiones permanentes en capacidad instalada.
El análisis del banco central no plantea una sustitución entre ambos modelos, sino una dinámica de complementariedad que abre una discusión distinta: cómo aprovechar las fortalezas de cada segmento para fortalecer la competitividad turística del país, ampliar las opciones para los visitantes y responder con mayor eficiencia a los retos que representan los grandes eventos internacionales.








