Mientras disminuye la llegada de turistas en avión a los tradicionales destinos mexicanos de sol y playa, las autoridades están poniendo la mira en un enorme mercado aún sin explotar para contrarrestar la tendencia: China.
La titular de la Sectur, Josefina Rodríguez, explicó que la apuesta es que los viajeros chinos de larga distancia, menos interesados en los principales balnearios de México, puedan ser atraídos por la gastronomía, los festivales y los sitios históricos.
“El perfil del turista chino, primero, no busca sol y playa”, señaló Rodríguez en entrevista. “Su segmento es más cultural. Enloquecen con el Día de Muertos, es un tema más gastronómico y cultural”.
Alrededor de 150 millones de viajeros chinos vacacionan en el extranjero cada año, destacó la funcionaria. “México sólo capta 200 mil, que no es nada”, acotó.
La Sectur estima que un turista chino gasta más del doble que el turista internacional promedio, unos 3 mil dólares por viaje.
México cuenta con unos 13 mil guías turísticos y las autoridades quieren capacitar a más de ellos para que hablen mandarín. Según los planes, hoteles y atracciones traducirían la señalización y también adaptarían las opciones de pago para adecuarlas mejor a los visitantes chinos.
La Secretaria de Turismo señaló que quiere aumentar la presencia de México en las principales plataformas de redes sociales WeChat y Weibo. También busca organizar mejor tanto a los creadores de contenido mexicanos que viven en China como a los residentes chinos en el País para formar una red de embajadores turísticos.
La actual campaña del Gobierno para impulsar el sector se centra en la Ciudad de México, Baja California, Michoacán, Guanajuato y Quintana Roo. La selección es deliberada: la Capital y los cuatro estados elegidos ofrecen importantes atractivos culturales e históricos. Tijuana, la ciudad más grande de Baja California, también ofrece vuelos directos a China, y Cancún, el principal destino del País, ubicado en Quintana Roo, sirve como puerta de entrada a los impresionantes sitios arqueológicos de la antigua civilización maya.
Sin embargo, los planes de crecimiento del sector podrían verse limitados por los relativamente escasos recursos del Estado. Además de años de caída del financiamiento para sitios culturales, el Gobierno presupuestó este año apenas 43 millones de pesos para su principal oficina de promoción turística. Rodríguez señaló que la Secretaría obtuvo otros 100 millones de pesos para una campaña durante el segundo semestre de 2026 y espera un financiamiento similar en el Presupuesto del próximo año, que actualmente está siendo revisado por los legisladores.
Incluso así, México compite con destinos de sol relativamente cercanos, como República Dominicana, pero también con lugares vacacionales mucho más lejanos, como Turquía, según Rodríguez. La Secretaria reconoció que esos destinos gastan más en publicidad, pero aun así se muestra optimista sobre lo que considera la gran fortaleza de México: su abundancia de opciones para promocionar. “Tenemos más oferta de la que sacamos ventaja”, afirmó.








