Comerciantes, prestadores de servicios turísticos y locatarios del cerro de La Bufa, en Zacatecas, trabajan con temor y advirtieron que luego de los hechos violentos del fin de semana bajó considerablemente la llegada de visitantes.
La tarde del sábado, en este emblemático sitio turístico, asesinaron a balazos a dos hombres e hirieron a dos adolescentes, frente a paseantes y vendedores.
Claudia, una locataria de artesanías y recuerdos, detalló que el sábado, tras la agresión, tuvo que cerrar, ya que estaba acompañada por sus niñas y, al igual que ella, sufrieron una crisis nerviosa.
Debido a la necesidad de trabajar, el domingo acudió para abrir su local, pero no hubo turistas; la poca gente que acudió fue a la misa de las 13 horas y, al acabar, se retiraron de inmediato.
Relató que la semana pasada, en plena temporada vacacional, subieron hasta tres camiones por día con turistas, pero este lunes, pasado el mediodía, solamente llegó uno y sólo a la mitad de su capacidad.
Unos comerciantes semifijos dijeron que el sábado no había alguna autoridad en La Bufa cuando ocurrió el ataque armado, pero que otros días siempre había policías y agentes de vialidad.
José Carmelo, otro vendedor, dio a conocer que en esta temporada comenzaba a reponerse; “se veían turistas de todo México”, pero después del fin de semana y los hechos violentos relatados, los visitantes ya no se animaron a subir al cerro.
Algunos de los prestadores de servicios turísticos de La Bufa informaron que acudieron a trabajar con temor, aunque la presencia policiaca que hay tranquilizó a los comerciantes y pocos visitantes.










