En el restaurante Bella Aurora, la chef Elena Reygadas ofreció una experiencia culinaria muy especial, maridando vinos de Rioja Alavesa con platillos diseñados para realzar cada etiqueta. El evento, organizado junto al Basque Culinary Center (BCC) y la Diputación Foral de Álava, fusionó tradición vinícola y gastronomía de alto nivel.
La Rioja Alavesa, conocida por su historia vinícola y sus paisajes, se hizo presente en cada copa, mientras los platillos que conformaron el menú llevaron a los comensales por un viaje culinario lleno de sorpresas y contrastes. El evento no solo celebró la calidad del maridaje, sino la capacidad de reunir culturas.
Ensalada de verduras encurtidas y tatemadas con verdolagas; ravioles de castaña, puré de papa y trufa negra; flat iron de res Wagyu, alcachofas y marsala, fueron los platos que integraron el menú.
Para cerrar con broche de oro, los postres no se quedaron atrás, con opciones destacadas como panettone, sabayón y chocolate.
El primer vino, con el que fueron recibidos los comensales, fue un Remelluri, blanco 2021.
“Este vino evoca una dualidad única: un carácter ‘exótico’ que se entrelaza con lo clásico y tradicional. Es un reflejo fiel del antiguo arte de la vinicultura, en el que las variedades tintas y blancas conviven en una misma parcela, cultivadas en vaso y cosechadas al mismo tiempo. Aquí se trabajan nueve variedades de uvas diferentes, siguiendo un proceso que honra la fermentación espontánea con la levadura indígena, preservando la esencia auténtica de este estilo clásico”, explicó el sommelier bilbaíno Iñaki Suárez, del BCC.
En el evento, los vinos de Rioja Alavesa lucieron como acompañantes perfectos de cada platillo. Phinca Abejera, Escondite del Ardacho, El Palacio y El Belisario formaron parte de esta selección especial, ofreciendo una experiencia que destacó la riqueza y diversidad de esta región vinícola.










