Barceló Hotel Group se ha sumado a la desescalada de cadenas hoteleras españolas en Cuba por las presiones del Gobierno de Donald Trump. Meliá Hotels International anunció oficialmente este lunes que la sociedad con la que gestionaba sus hoteles en Cuba dejará definitivamente la isla el próximo 24 de julio, mientras que Iberostar Hotels & Resorts confirmó que ya “no opera ni comercializa ningún hotel en Cuba”.
A estas dos grandes cadenas con histórica presencia en Cuba les sigue Barceló, que contaba con dos hoteles del grupo estatal Gran Caribe.
La salida definitiva de las cadenas españolas de Cuba se produce tras agravarse la presión de Estados Unidos sobre la isla. Para Meliá, esta decisión “responde a las persistentes dificultades operativas, legales, económicas y financieras que vienen afectando al entorno del país y que impiden garantizar unas condiciones mínimas de estabilidad para el desarrollo de la actividad”, ha explicado la cadena en un comunicado.
Desde hacía meses, las cadenas españolas se habían visto obligadas a romper relaciones con Gaviota, Cubanacán, Gran Caribe o Islazul, los principales grupos hoteleros cubanos.
Iberostar había reducido drásticamente su operación desde el pasado 1 de junio, cuando pasó de gestionar 18 establecimientos a quedarse únicamente con seis, dejando la operativa de los que eran propiedad de Gaviota para adaptarse al entorno regulatorio impuesto por la Administración estadounidense.
Por su parte, Meliá rompió con Gaviota a comienzos de junio tras el ultimátum de Trump a todas las empresas extranjeras para que liquidaran operaciones vinculadas al conglomerado militar GAESA, propietario de los grandes grupos hoteleros.








