Tras varios años de debates y desencuentros, el proyecto del nuevo aeropuerto de Lisboa empieza a tener forma. El Gobierno portugués y la empresa concesionaria ANA-Aeroportos de Portugal -filial del grupo francés Vinci- han presentado el proyecto de la infraestructura que sustituirá en unos 10 años al actual aeropuerto, saturado desde hace tiempo y con la imposibilidad de crecer por su ubicación geográfica. Una presentación que para el ministro de Infraestructuras y Vivienda, Miguel Pinto Luz, y el presidente de la ANA, José Luís Arnaut, ha supuesto la culminación de una ambición que se remonta a cinco décadas.
El nuevo aeropuerto, que se denominará Luís de Camões, se construirá en el Campo de Tiro de Alcochete, a más de 50 kilómetros del centro de Lisboa. Tendrá una capacidad inicial para dar servicio a 56 millones de pasajeros al año, pero está previsto que llegue a los 85 millones en las próximas décadas con una ampliación por fases, según recoge el informe técnico elaborado por ANA.
Iniciará sus operaciones con dos pistas, 64 puertas de embarque, 72 pasarelas y una terminal de pasajeros con una superficie aproximada de 500 000 metros cuadrados.
El nuevo aeropuerto de Lisboa
La empresa concesionaria de los aeropuertos portugueses ANA ha facilitado ya los detalles del proyecto técnico para la nueva infraestructura de Lisboa.. Fuente: Aeropuerto de Lisboa.
Según recoge el proyecto, el nuevo aeropuerto se ha diseñado como una instalación con huella de carbono cero, con altos estándares de sostenibilidad medioambiental y una integración tecnológica avanzada.
Como preparación para albergar la nueva infraestructura, se impulsarán acciones como la desmilitarización gradual del campo de tiro para 2029, la reorganización del espacio aéreo y la instalación de las redes esenciales de servicios públicos y telecomunicaciones.
Una tren de alta velocidad desde el centro de la ciudad
Teniendo en cuenta la distancia con el centro de la ciudad, para facilitar el acceso al aeropuerto, el plan prevé la construcción de una línea de alta velocidad, que permitirá realizar el trayecto en unos 20 minutos a través del futuro tercer puente sobre el Tajo. Además, contempla la construcción de más de 250 kilómetros de nuevas carreteras y la mejora de 50 kilómetros de la red existente.
Las autoridades calculan que unos 20 millones de pasajeros utilizarán cada año el ferrocarril para desplazarse hacia o desde el aeropuerto
El actual aeropuerto se ha quedado pequeño
La necesidad de construir una nueva infraestructura se debe a las limitaciones que ofrece el aeropuerto actual, desbordado por el auge del turismo en Portugal y la consolidación de Lisboa como un hub estratégico para conexiones intercontinentales (especialmente con Latinoamércia y África). Además, se prevé que la demanda de pasajeros siga en aumento, por lo que la capital necesita mayor capacidad aeroportuaria para acompañar su crecimiento económico.
Renovación de la inafraestructura actual
El Gobierno portugués ha decidido que el nuevo aeropuerto Luís de Camões sustituirá al actual, el de Humberto Delgado, que permanecerá abierto durante la fase de transición, hasta que la nueva infraestructura esté operativa. Sin embargo, hasta que llegue ese momento, la empresa concesionaria de los aeropuertos portugueses seguirá invirtiendo en su modernización, lo que abarca la ampliación de las terminales 1 y 2.








