Cuando te comentan que el chef Saúl Umaña llegó a la Ciudad de México procedente del archipiélago Islas Secas, de Panamá y te preguntas en voz alta ¿Islas Secas?, ¿qué tiene de particular ese lugar?, te cuentan mil y una historias de bellezas incomparables y de lujo máximo en una isla de ese sitio y su cierre temporal por lluvias. Por esa razón y muchas otras llegó a esta capital el chef Umaña, que es costarricense, e hizo gala de arte nada menos que en el Club de Industriales.
Mucho nos han contado de Islas Secas, un lugar al que llegas en avión de lujo una vez que aterrizas en Panamá. Allí hay siete casitas todas lujosas para dos y hasta seis personas, y la privacidad es extrema. La belleza del sitio es arrobadora y el servicio es superior al que te puedas imaginar.
La gastronomía del lugar, que es deliciosa, la dio a conocer aquí Saúl Umaña, quien es el chef y director culinario de Islas Secas Reserve & Resort, donde deleita a los paladares más exigentes con cocina fusión centroamericana, de la que es autor.
Ha sido discípulo de distintos chefs con Estrella Michelin en restaurantes como Kokotxa, en San Sebastián, España. Sus creaciones son de avanzada, y de alguna manera honra las influencias que dan forma a la cocina panameña.
En 2019 Umaña fue seleccionado como el primer chef centroamericano en el concurso San Pellegrino Young Chef, convirtiéndose en embajador de la marca en Costa Rica.
En este 2022 fue nombrado chef Esencial, marca país Costa Rica, y actualmente representa de forma oficial la gastronomía nacional costarricense, de carácter internacional.
Umaña es muy joven, algo introvertido, pero a la hora de cocinar eso es lo de menos. Lo hace con maestría y te deja extraordinario sabor de boca.
El menú presentado en el Club de Industriales permite probar todos los días algo diferente, pero, por supuesto, fue misión imposible. Como sólo estuvo dispuesto una semana, muy pocos pudimos disfrutar sus sabores.
Ensalada tailandesa, con papaya, mango, zanahoria, nuez de la India y vinagreta de cacahuate. Petaclams. Almejas, salsa de ajillo, pico de gallo y palmito. Tiradito de camarón. Leche de tigre de maracuya, cebolla morada, papaya verde y crocante de plátano, entre otras entradas.
De los platos fuertes: pulpo al coco. Mayonesa de coco, calabaza asada y salsa de coco al curry. Arroz negro. Risotto de tinta de calamar con camarones y chipirón. Y más platillos.
Para endulzar el paladar, sopa de berries. Ganache de chocolate, mousse de avellana y salsa de moras. Torrija. Pan brioche con helado de caramelo salado, entre otras dulces delicias.











