Cuando nos referimos a un fine dining, hablamos de un restaurante cuyas características son la perfección de los platillos y el minucioso cuidado en la selección de los ingredientes, además de que su diseño arquitectónico, interior y servicio se complementan para ofrecer una verdadera experiencia culinaria”.
Un antónimo de este concepto sería el antifine dining, el cual indica que no hay protocolos ni etiquetas para la hora de comer, tal como el chef Alfredo González lo hace en el nuevo feudo de la colonia Roma: Antifine.
“La hora de la comida o cena es para disfrutar, no para preocuparse en cómo comer. Aquí queremos que comas como quieras”, contó el chef en entrevista.
Por ello, su misión es que, por medio de la comida se logre generar sensaciones y experiencias diferentes en los comensales, para que puedan disfrutar de sus alimentos desde una nueva perspectiva.
Cada alimento en Antifine está inspirado en la comida cotidiana, ésa que no requiere de modales para disfrutarse.
“En nuestro menú se encontrarán platos muy familiares, que se reinterpretan bajo nuevos sabores, a través de técnicas e ingredientes que he trabajado y estudiado durante mi formación y los expreso bajo una visión personal. En mi cocina voy a ofrecer platillos que sé cómo cocinarlos y prepararlos”, explicó el chef.
Alfredo, aficionado a la gastronomía, compartió que el ser un antifne dining, no quiere decir que no tenga calidad en sus platillos o una impecable decoración, solamente es “romper con los formalismos y seriedad que siempre hay en la mesa a la hora de degustar los alimentos”.
“La comida es para compartir, para tener una mesa llena con amigos o familia, rodeados de momentos divertidos y que se vuelva toda una experiencia”, dijo el experto culinario.

Para ir ad hoc con el concepto, la decoración y mobiliario son importantes, por ejemplo, hay platos rotos, paredes decoradas con moscas caricaturescas y un menú con nombres de comidas graciosos. “Lo que menos quieres encontrarte en un restaurante o la hora de la comida son moscas, entonces lo que buscamos fue darle identidad al concepto con estos animales dibujados muy amigables y que ahora decoran nuestras servilletas y paredes”.
Asimismo, hay un speakeasy recién inaugurado e intervenido por la artista Triana Pareda, quien hizo las ilustraciones del bar 1985, donde el ambiente gira alrededor de buena música y tragos de autor. “Ks es un lugar pensado en el pre… o para seguir la fiesta después de una cena en nuestra sala”, contó Alfredo.










