Durante las festividades de muertos en este destino se respiró mar, desierto, leña y cempasúchil. Los chefs de Baja California Sur ofrecieron, entre fuego, luces y altares, una ofrenda a la gastronomía.
Hacer comunidad alrededor del fuego, entre parrilla, leña y brasas, es el espíritu que dio vida, en 2017, a Ofrenda by Inferno Fest. La pandemia lo dejó en pausa, pero este año la cuadrilla de cocineros, encabezada por Abraham Tamez y Elena Sors, volvió a la carga.
Fueron en total 101 chefs y mixólogos los que se dieron cita en Ofrenda, realizada el 4 de noviembre en el Hotel Solaz. Las sazones y el folclor se aderezaron a ritmo de rock. La semana de actividades incluyó, además, desfiles náuticos, altares en el mar y cenas especiales.
Bajo un estandarte de sororidad y reconocimiento a las mujeres en la gastronomía, la noche del jueves 2 de noviembre se realizó La Divina Costilla, iniciativa de las chefs Elena Sors, Belén Cortez, Susette Valdez y Sabrina López.
“Mi abuela y mi madre son grandes cocineras, me apasiona desde siempre. Es un privilegio y un placer alimentar a las personas y parte de mi motivación para crear esta comunidad; gran parte de nuestro éxito es la pasión, el amor y el agradecimiento a este gran lugar que nos ha dado mucho”, confiesa Elena.
Las cocineras participantes hicieron equipos para ofrecer platos como risotto de tuétano a la cerveza con rib eye flameado; mole rosa de betabel, piñón y chile güero en timbal de chayote; caña de filete en costra de chiles secos

Esta no es la primera vez que las chefs reúnen a las de su género para hacer comunidad y ofrecer sus creaciones. En 2018, a propósito del 8M, convocaron con gran éxito a cocineras y mixólogas locales, cuenta Belén.
En La Divina Costilla, al talento de casa se sumaron chefs de Michoacán, Torreón, CDMX, Tijuana, Mexicali, Todos Santos
“Este grupo de mujeres enaltece la cocina y privilegia al producto local. Hacemos comunidad y entre todas nos ayudamos; sin equipo, la cocina naufraga”, señala Susette.










