Xoconostle, garambullo, escamol, cajeta, fresas, tequila, vino, mezcal, fueron algunos de los ingredientes propios de la región de Guanajuato los que dieron origen y mucho sabor al Festival Endémico cuya primera edición mostró lo mejor de la gastronomía de tres ciudades de este estado privilegiado.
Galardonados chefs mexicanos como Nicolás Cano, Diego Hernández Baguedano, José Luis Hinostroza, Fabián Delgado, Salvador Carrillo y Abel Hernández, fueron los invitados de lujo.
La primera de las dos noches culinarias estuvo a cargo del host chef Domingo Martínez acompañado del chef invitado del restaurante PalReal de Guadalajara, Jalisco, Fabián Delgado quienes sirvieron un menú con platillos como: Shallot confitado relleno de carne, sobre salsa de chile negro y chilcuague; mole dulce, pesca curada, tempura de huitlacoche; magret de pato asado con reducción de vino tinto, fresas y panceta; tamal dulce de xoconostle y crema montada de hoja santa.
Para la segunda cena en Guanajuato capital, el restaurante del Hotel Villa María Cristina fue el encargado de recibir a los invitados.
El menú en esta ocasión fue servido por el host chef Patrick Tirand y el chef invitado del restaurante Jardín Nebulosa de San Sebastián del Oeste, Jalisco, Nicolás Cano.
Ellos se dieron a la tarea de crear un menú muy especial conformado por doradita de tortilla ceremonial, cecina, xoconostle encurtido, mayonesa de charales con mezcal y quelites; crema de coliflor con crocante de cecina y escamóles al chile guajillo; solomillo de cerdo al josper sobre puré de brócoli, salsa de huitlacoche y crocante de maíz, acompañados de tortilla ceremonial; y un coladito de mezcal, salsa de garambullo, bizcocho de nopal y hoja de milpa.
De esta forma y con un despliegue culinario excepcional, repleto de sabores que celebraban la riqueza gastronómica de Guanajuato, la primera edición del Festival Endémico sentó el precedente para darle continuidad a este evento.
Los chefs, en una unión armónica, tejieron un relato de pasión por lo endémico, dejando una huella indeleble en la memoria gustativa de los comensales y reafirmando la importancia de preservar y exaltar la identidad culinaria de la región.










