La presión sobre los restaurantes también se reflejó durante el Mundial. La industria esperaba un mayor flujo de consumidores, pero fuera de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, Alarcón calcula que las ventas llegaron a estar 20% por debajo de junio de 2025.
Los establecimientos, además, realizaron inversiones para recibir a los aficionados, desde televisores hasta paquetes de transmisión, que no tuvieron el retorno esperado.
“El Mundial fue un fenómeno que esperábamos y traíamos unos números muy alentadores para la industria. No fue así”, dijo el presidente de Canirac, quien atribuyó el resultado a que una parte de los consumidores prefirió ver los partidos en casa o acudir a bares, mientras que la coincidencia de los encuentros con la jornada laboral también limitó el tráfico en los restaurantes.








