Su nombre surgió al imaginar sensaciones y texturas, pues el sentido del tacto debía ser estimulado tanto como la vista, entonces. Raffaele Chinea empezó a trabajar el concepto tana, palabra italiana que significa cueva; guarida.
“La idea del espacio es totalmente de mi creación, Tana Wine es un restaurante muy confortable que está basado en elementos como el agua, la tierra y el fuego, que son la materia fundamental.
Distribuimos el ambiente en tres áreas; la primera es la principal, donde está la barra central fabricada como un monolito de piedra, como un aliar. Ahí ofrecemos diversas bebidas y cocteles, los cuales parten de historias, sabores y texturas que retoman los conceptos principales de mi diseño”, explica Raffaele; quien junto a sus socios ofreció un coctel para inaugurar este nuevo lugar en Julio Verne 84. en Polanquito.
En la parte de atrás, en la segunda sección, está el área de mesas donde sirven tapas con una selección de vinos de todo el mundo. Cada mes habrá novedades para crear experiencias que liberen los sentidos. Finalmente, la tercera parte es la terraza al aire libre, que todavía están Trabajando para definir los últimos detalles.
“Cuando la gente me pregunta, ¿qué lugar es? Yo les digo que no puedo llamarlo restaurante o bar, sino una tana que transmite emociones porque cada cosa que servimos tiene una narrativa, una conexión con la madre natura, un concepto para ser disfrutado con emoción, ya sea solo o en compañía”, concluye Chinea, quien afirma que Polanquito le fascina “porque a la gente le gusta caminar en la tardecita o pasear por el parque, es una conexión que me recuerda a Italia, donde, antes de ir a cenar, la gente busca un lugar como Tana Wine. un punto de encuentro especial para tomar un aperitivo, unas tapas o disfrutar una copa de vino”.










