El turismo masivo está de vuelta en España. Hoteles y aerolíneas se preparan para una temporada alta récord, en la que también se prevé el regreso de los grandes cruceros.
Las navieras se frotan las manos por la recuperación de la demanda paralizada durante dos años mientras que algunos grandes destinos como Barcelona empiezan a lanzar mensajes, influenciados por la cercanía de las elecciones municipales, exigiendo la fijación de límites a la llegada de barcos y pasajeros.
La capital catalana prevé recibir 602 cruceros solo esta temporada alta y augura que habrá días en los que se juntarán hasta 25 mil pasajeros que coincidirán en el puerto. Unos límites que parecen más un brindis al sol, ya que los límites los tienen que establecer el puerto de Barcelona y el Gobierno autonómico, que por ahora no están alineados con la alcaldesa Ada Colau.
La estadounidense Royal Caribbean prevé una buena temporada alta histórica a partir de las reservas acumuladas desde el pasado invierno. “En todo el grupo experimentamos una ola récord y, desde noviembre pasado, hemos tenido las siete semanas con más nivel de reservas en la historia del grupo.
Hay un gran deseo de viajar y esperamos un 2023 fuerte”, remarcan desde la compañía. En su opinión, la consideración sobre los cruceros “es la más alta en dos años, acercándose a los niveles de 2019”.
El gigante estadounidense operará este año siete cruceros en Europa y dos de ellos (Simphony of the Seas y Enchantment of the Seas) saldrán del puerto de Barcelona en itinerarios de siete noches.
En esa misma línea, la italosuiza MSC Cruceros también fijó en octubre el punto de inflexión para la recuperación del negocio de los cruceros, ya que fue el mejor mes de su historia en cuanto a reservas a nivel mundial, con 400 mil.
Fernando Pacheco, director general de MSC Cruceros en España, prevé que el número de pasajeros embarcados podría llegar a 260 mil, lo que supondría un 30% más que en 2022, fecha en la que ya se superó en 20% las cifras prepandemia. “Las ofertas promocionales desde otoño han generado un volumen de venta anticipada inédito.
Costa Cruceros, la filial italiana del gigante estadounidense Carnival, también prepara un operativo sin precedentes con seis barcos tocando puertos.










