El optimismo del consumidor mexicano va viento en popa, de tal forma que en el actual periodo vacacional, siete de cada 10 personas realizan o planean hacer al menos un viaje de descanso a destinos del interior del país.
Según la consultora NielsenlQ, el mexicano prefiere cadenas hoteleras estándar, con 54% de respuestas positivas, y les siguen alojamientos de alquiler independientes, hoteles de lujo y alta gama, así como complejos turísticos y posadas.
Prácticamente toda la industria turística se verá beneficiada en este verano, ya sin ninguna restricción y prácticamente sin temores al Covid-19. Habrá que ver qué resultados genera la actividad.










