Si bien al momento no se han contabilizado las afectaciones a la infraestructura hotelera en Acapulco, las primeras imágenes dejan ver que difícilmente el puerto estará listo para la temporada vacacional de fin de año, coincidieron especialistas del sector.
“Es muy preocupante, porque estamos próximos a la temporada de fin de año, que es de la que nos capitalizamos los hoteleros y prestadores turísticos en Acapulco, la industria de la que se vive es del turismo, mueve la economía en Acapulco y en Guerrero. Este fenómeno natural si nos complica la operación y cómo podamos estar listos para la temporada vacacional”, lamentó Jorge Laurel, ex presidente de la Asociación de Hoteles de Acapulco.
Consideró que una rápida reconstrucción que por un lado permita reactivar la economía local, y mantener los cerca de 45 mil empleos que solo el sector hotelero registra, deberá acordarse un plan emergente que incluya a los empresarios y a autoridades de Gobierno.
“Se tendrá que diseñar algún programa de apoyo, alguna política pública especial que pueda apoyar a la economía turística de Acapulco, esperamos alguna reacción favorable de las autoridades.
“Hay muchos hoteles independientes, que sí requerirán el apoyo gubernamental, algún programa de apoyo, la clase empresarial no podrá hacer frente por sí sola”, expresó.
Si bien, esta temporada no es la de mayor afluencia en la región, prácticamente 50 por ciento de la disponibilidad hotelera en Acapulco se encontraba ocupada al momento del impacto de “Otis”, especialmente por una convención que reunió a cerca de ocho mil visitantes.
De acuerdo con el directivo, actualmente Acapulco cuenta con un inventario de cerca de 20 mil cuartos, distribuidos en cerca de 250 hoteles en las tres zonas principales del puerto.
“Las tres zonas han sido afectadas, el Hotel Princess, un hotel emblemático de Acapulco se puede ver en las fotos de la situación en la que se encuentra, estaba celebrándose en estos días la Convención de Minería, una de las más grandes que tenemos en Acapulco, con alrededor de ocho mil participantes”, detalló.
En tanto para el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) regresar a la normalidad tras las afectaciones de “Otis” tomará mucho tiempo.
Braulio Arsuaga, presidente del organismo explicó que, si bien de manera inmediata el sector privado busca atender la ayuda tanto a infraestructura como el traslado y abasto de alimentos y bebidas, difícilmente la actividad turística podrá operar en el corto-mediano plazo.
“Este tema sí llevará mucho tiempo y, creo yo, que sí puede perderse la actividad de invierno, que es importante para el puerto”, dijo el titular del CNET en entrevista.
Arsuaga dijo que es lamentable la extinción de los fideicomisos como el Fonden, ya que no solo la industria turística fue afectada, sino la construcción, el retail y la infraestructura de la talla del Aeropuerto Internacional y la principal carretera de acceso, así como las comunicaciones, lo cual impide la llegada inmediata de ayuda.
“Habrá que activar protocolos de Gobierno para tener, en el tema de desastres, recortar el periodo de tiempo que se pueda llevar tener una normalidad. Preocupa muchísimo el fondeo de estas ayudas, sin los fideicomisos que se tenían antes, como el Fonden”, expresó.










