Los asesores de viajes son muy conscientes del caos que los huracanes pueden causar en los planes de viaje, desde interrupciones de vuelos y cruceros cancelados hasta daños generalizados y pérdida de vidas. Este año, las predicciones sugieren que la temporada de huracanes de 2024 podría ser una de las más disruptivas en la memoria reciente.
Numerosas instituciones privadas, públicas y gubernamentales han emitido sus pronósticos, y ninguna anticipa una temporada más tranquila de lo normal. De hecho, solo una de las más de 20 agencias predictivas está pronosticando una temporada normal.
El Centro Nacional de Huracanes de EU (NHC, por sus siglas en inglés) anticipa una temporada de huracanes en el Atlántico con 17 a 25 tormentas con nombre, incluyendo 8 a 13 huracanes y 4 a 7 huracanes mayores (categorías 3 a 5).
En comparación, una temporada típica tiene 14 tormentas con nombre, 7 huracanes y 3 huracanes mayores. El año pasado hubo 20 tormentas con nombre, 7 huracanes y 3 huracanes mayores, a pesar de las predicciones de solo una temporada “ligeramente más activa”.
El Servicio Meteorológico Nacional de NOAA también predice una temporada de huracanes “por encima del promedio”, reflejando el pronóstico del NHC de 17 a 25 tormentas con nombre, 8 a 13 huracanes y 4 a 7 huracanes mayores.
El aumento esperado en la actividad se atribuye a las temperaturas oceánicas casi récord en el Atlántico, el desarrollo de condiciones de La Niña en el Pacífico, la reducción de los vientos alisios del Atlántico y menos cizalladura del viento, todos factores que favorecen la formación de tormentas tropicales.
WeatherTiger, una firma de análisis meteorológico con sede en Tallahassee, emitió un pronóstico particularmente alarmante, prediciendo una probabilidad del 90-95% de una temporada de huracanes hiperactiva con al menos dos tercios más de actividad tropical de lo normal.
El meteorólogo jefe Ryan Truchelut declaró que la temporada 2024 tiene un 50% de probabilidades de producir entre 22-26 tormentas tropicales, 10-13 huracanes y 5-8 huracanes mayores. El principal impulsor de esta predicción son las temperaturas de la superficie del mar, que ya están tan cálidas como suelen estar a finales de agosto, sin señales de una reversión media. Aunque las condiciones atmosféricas aún no son propicias para la formación de huracanes, se espera que lo sean en breve.
En general, el consenso entre los pronosticadores es claro: se espera que la temporada de huracanes de 2024 sea hiperactiva, con importantes implicaciones para los viajes, las comunidades costeras y los esfuerzos de preparación ante emergencias en toda la cuenca del Atlántico.










