El quehacer del arte culinario también se utiliza como herramienta a la literatura, según nos cuenta la chef Martha Ortiz quien, desde sus platillos para su restaurante Filigrana, recuerda todas las historias y los personajes que ha leído.
“Desde que éramos muy pequeñas, mi padre nos hacía leer todos los domingos, era una obligación, pero para mí era un placer”.
Su forma de crear es particular; ya sea desde la vida de algún personaje, sus detalles y los datos que el autor permite saber para poder diseñar un platillo a partir de ello o desde sus referencias “adoro buscar sobre cómo describían, cómo hacían las recetas. Trato de reconstruir”.
Ortiz invitó a que los cocineros lean más, “que vayan a más museos, que escuchen más música, porque creo que el día que podamos entender la creación artística, vamos a entender cómo crear obras maestras culinarias”.
Como ejemplo de creación, la chef nos cuenta que construyó un postre-personaje llamado María, en el cual incluyó elementos como el maíz, pues piensa que las mujeres están hechas de este grano.










